Tetris Doméstico (diario) es la primera exposición de Blanca Prendes (Gijón, 1973) en la Galería Lucía Dueñas. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca, estudió en Kassel y en la HFG Offenbach de Fráncfort, a la vez que desarrollaba parte de su actividad creativa, que continuó en Badajoz y posteriormente en Asturias, donde se ha establecido.
Sus primeras obras se basaron en un estilo informalista que oscilaba entre la figuración y la abstracción. En 2003, la nave donde se guardaba su obra se incendió, destruyendo todas las piezas que había producido en los dos años anteriores. A partir de ese momento, su obra experimentó un cambio significativo. Ya no se centraba en una sola técnica y abandonó una forma de trabajar muy visceral y espontánea.
Con el tiempo, ha vuelto a los lenguajes puramente pictóricos, aunque continúa explorando nuevos medios y técnicas. Durante varios años impartió clases en la Escuela de Arte de Oviedo. Actualmente es profesora de Diseño en Esapa, la Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias. TETRIS DOMÉSTICO (diario)
Como madre y artista, el simple acto de pintar se convierte en una performance. No se trata solo de aplicar pintura o crear una imagen; se trata de recuperar un espacio mental y temporal que me roban constantemente. Cada momento de concentración, cada pincelada, es una victoria contra la fragmentación de la atención que impone la carga mental de la vida doméstica.
Mi proyecto de Tetris Doméstico nació de esta tensión, de la necesidad de encajar tareas, tiempo y cuerpos en un esquema imposible. Las piezas de Tetris eran entonces metáforas de la organización diaria, del intento constante de que todo encajara sin derrumbarse.
Ahora, esa metáfora se ha transformado en la práctica misma. La pintura ya no representa el Tetris; es Tetris. Pintar es mover piezas mentales, encontrar el espacio entre la lista de la compra y la reunión escolar, entre el agotamiento y el deseo de crear. El acto de pintar, o tener el tiempo, la mente y el deseo, se convierte en una lucha silenciosa, una forma de resistencia contra la invisibilidad del trabajo mental que sustenta la vida cotidiana.
Pintar o crear cualquier otro tipo de obra de arte, en este contexto, es un acto político. No porque aborde explícitamente la maternidad o la carga mental, sino porque existe a pesar de ellas, porque insiste en la posibilidad de un espacio propio.
Blanca Prendes
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