El arte cinético se ha consolidado como uno de los movimientos más innovadores de la escultura y la instalación contemporáneas, al introducir el movimiento real como principio fundamental de la creación artística.
Nacido en las décadas de 1950 y 1960 alrededor de grupos como el GRAV en Francia o el Grupo Zero en Alemania, prolongó las investigaciones de las vanguardias constructivistas y de la Bauhaus sobre las relaciones entre forma, espacio y percepción, incorporando una dimensión temporal inédita que transformó la relación entre la obra y el espectador.
Figuras fundadoras como Alexander Calder, Jean Tinguely o Victor Vasarely sentaron las bases de un territorio artístico en el que motores, juegos de luz y estructuras mecánicas generan obras en constante transformación, cuestionando la inmovilidad tradicionalmente asociada al objeto escultórico.
En Artsper, esta selección reúne obras que dan testimonio de la vitalidad permanente de este movimiento, explorando las múltiples formas en que el movimiento, real o sugerido, se convierte en el lenguaje central de una práctica artística en constante evolución.