La pintura de historia ha sido el género más noble durante siglos. Su objetivo era inmortalizar y magnificar los hitos históricos de un país, una época o un gobierno, como las grandes batallas, las coronaciones de emperadores o los tratados históricos.
Hoy, la pintura política e histórica ya no está al servicio de los poderosos, sino que es una forma de cuestionar los poderes establecidos y concienciar sobre los abusos del gobierno y los problemas sociales de nuestra época.
Con la era moderna, la figura del artista comprometido se ha vuelto cada vez más popular y muchos artistas contemporáneos hoy tienen una vertiente política en su trabajo.
No es de extrañar, por tanto, que países con contextos políticos difíciles, como Rusia o China, sean particularmente ricos en obras con fuertes mensajes políticos e históricos. Citaremos, por ejemplo, a Yue Minjun, Yang Fanzhi, Yan Pei Min o Alexander Kosolapov.
En los imprescindibles de Artsper, no te pierdas las obras de Sergio Birga. El arte está íntimamente ligado a la política y tiene una función histórica. Sirve para alimentar la memoria, para denunciar o para apoyar al poder público. A veces molesta, como lo demuestra la existencia de la censura, y puede instrumentalizarse, en particular con el uso de propaganda. Sea cual sea la época o el movimiento, el arte comprometido sigue siendo un elemento central en la historia del arte. De Banksy a Obey, pasando por Picasso o la pintura clásica, ven y descubre nuestra amplia selección de pinturas históricas y políticas.