Considerado durante mucho tiempo un arte menor, el cómic tuvo que imponerse progresivamente para obtener su reconocimiento y alcanzar el estatus de noveno arte.
Hoy plenamente integrado en el mundo del arte contemporáneo, bate regularmente récords en subastas, como demuestra la venta en 2014 de una página original de Hergé por 2,5 millones de euros. Sus orígenes se remontan a la década de 1830 y al suizo Rodolphe Töpffer, teórico de una literatura híbrida que combinaba dibujo y narración, mucho antes de que los estadounidenses se convirtieran en sus principales consumidores a comienzos del siglo XX.
La década de 1930 marcó una edad de oro con el nacimiento de los primeros superhéroes y de los estudios Marvel y DC Comics, mientras que en Europa se consolidaba la escuela franco-belga con Hergé, Franquin y personajes icónicos como Tintín o Lucky Luke. El cómic adquirió una nueva dimensión artística gracias al Pop Art y, en particular, a Roy Lichtenstein, cuya obra Look Mickey, pintada en 1961, incorporó los códigos gráficos del cómic al ámbito del arte contemporáneo.
Al otro lado del Pacífico, el manga desarrolló un lenguaje visual paralelo. El maestro japonés del grabado Hokusai suele considerarse uno de los precursores del manga, término que puede traducirse como “bocetos" o “imágenes espontáneas".
En Artsper, esta selección reúne pinturas, ediciones y dibujos que reflejan la riqueza y diversidad de este universo gráfico, donde convergen la herencia del cómic estadounidense, la escuela franco-belga y la cultura manga. Descubra obras de ilustradores reconocidos, así como de talentos emergentes como Leinil Yu, David Leroi y Lucio Forte.